Acabar con el califato del Dáesh es cuestión de días.

Donald Trump ha anunciado la inminente liberación de todo el territorio conquistado por el autodenominado Estado Islámico en Siria e Irak durante una reunión en Washington con los ministros de Exteriores y representantes de la coalición internacional contra los yihadistas.

'El ejército de Estados Unidos, nuestros socios de coalición y las Fuerzas Democráticas de Siria han liberado virtualmente todo el territorio antes controlado por el Dáesh en Siria e Irak. Probablemente la semana próxima anunciaremos formalmente la recuperación del cien por cien del califato'.

El pasado diciembre el presidente estadounidense sorprendió a sus aliados con el anuncio de la retirada de sus dosmil soldados de Siria, dijo en ese momento, porque su país había derrotado al grupo yihadista.

La Casa Blanca reconoce, sin embargo la existencia de pequeños bolsas de resistencia que pueden ser peligrosas y ha prometido que hará todo lo posible para derrotar hasta al último de sus miembros. .

El Secretario de Estado Mike Pompeo ha afirmado que lo que viene a continuación es un cambio de táctica, pero no de misión.

'En esta nueva era, compartir información con las fuerzas de seguridad locales será crucial y nuestra lucha no estará siempre dirigida por el ejército. Por eso el anuncio del presidente Trump de la retirada de las tropas de Siria no es el fin de la lucha estadounidense. Continuaremos la lucha junto a ustedes'.

Muchos dirigentes mundiales analizan la situación con escepticismo y cautela.

Otro de los actuales desafíos es la huida de los miembros del Dáesh a otros países, entre ellos los europeos. A España, que mantiene a casi 600 militares en Irak, le preocupa sobre todo los que puedan refugiarse en El Sahel.

Fuente: Euronews >> lea el artículo original